Seguir a @difusionlibre

Por qué jamás contestaré a una llamada telefónica hecha por un bot

De Moda En Venezuela en Fotos

– “Buenos días” (suena una voz enlatada)

– “…”

– “Nos ponemos en contacto con usted para conocer su opinión acerca del serv”…

– (Colgar)

Esta escena es, por desgracia, más habitual de lo que como consumidores muchos deberíamos aceptar. Las grandes empresas -y en especial, las operadoras de telefonía- emplean sistemas automatizados de voz que efectúan una llamada al móvil del usuario para realizar encuestas de satisfacción. El clásico “valore del 1 al 5” que machaconamente te interrumpe en el peor momento; toda una invasión a algo tan personal como el móvil, que nos acompaña a todas horas. El usuario pasa a ser mera mercancía para el big data del operador o empresa en cuestión.

Desconozco el ratio actual de respuestas de las llamadas automatizadas, pero ya los datos de 2012 muestran claramente un hartazgo absoluto entre los afectados, con unas tasas en caída libre de forma sostenida. ¿Por qué se siguen efectuando entonces estas llamadas? Básicamente por su reducidísimo coste y curiosamente, porque la fidelidad de las respuestas es muy alta: sí, la gente contesta poco, pero la respuesta vale.

De Moda En Venezuela en Fotos

La cuestión es… ¿en qué posición queda el usuario en todo esto? Aunque esto va por barrios, la sensación de sentirse utilizado de alguna manera resulta inevitable. La empresa que efectúa la llamada no considera -ni le importa- la doble molestia de la llamada: te interrumpe en lo que estés haciendo y por otro lado, te roba tiempo. Y no hay que eludir la ironía: ¿la misma empresa que te está fastidiando la mañana te pregunta si estás contento con sus servicios? En un primer intento no dudé en morder la presa: respondí que estaba muy disgustado. Craso error: a las pocas horas recibí una llamada (esta vez, de un humano) en la que se me preguntaba con preocupación el motivo de mi enfado. Decir la verdad tampoco sirvió de mucho, siendo sinceros, porque seguí siendo bombardeado por encuestas automatizadas.

¿Hay solución? La respuesta corta es no, pero con matices. Mi solución tan sencilla como eficaz: utilizar detectores de llamadas no deseadas. En las diferentes app stores hay decenas de aplicaciones que cumplen este cometido, y en mi caso opté por Sync.ME, una solución salvavidas que resultó tremendamente útil y al menos te libraba del cabreo de tener que incluso llegar a responder la llamada. Esta aplicación cuenta con una base de datos de spammers telefónicos que va siendo alimentada por los usuarios, de forma que al aparecer el número en la pantalla ya puede verse si está en la lista negra o no y así filtrarla rápidamente.

De Moda En Venezuela en Fotos

Las llamadas de bots rebajan de alguna manera la dignidad del usuario que se las tiene que ver con una máquina dado que el operador (o cualquier otra empresa) no cree conveniente invertir el coste humano en ese proceso. Está claro que nunca emplearían un robot para captar clientes; ahí sí que parece que el coste no supone un problema. Y por este motivo jamás volveré a responder a una llamada automatizada. Sin embargo, no todo es horrible en este cambio de hábitos: los bots sí pueden ser realmente útiles para el usuario y desde luego, resultan menos invasivos.

Recientemente me ‘enfrenté’ accidentalmente a uno y la experiencia fue sobresaliente: había alquilado una estancia a través de Airbnb y al llegar a destino me encontré con el que el propietario no estaba en la puerta como habíamos convenido. Desde la app en el móvil accedí al soporte e inmediatamente me atendió un bot: las preguntas eran claras y las posibles respuestas, bien dirigidas. En un momento dado el propio bot contactó con el usuario y asunto solucionado. La inteligencia artificial y los bots no cabe duda de que son el futuro, pero está claro que no deben ser invasivos y para beneficio propio de las empresas: debe ganar el usuario.

Fuente: engadget


Algunos no podemos ser con (FOTO Desmotivaciones)
Cuando sales a la calle (FOTO Desmotivaciones)