Seguir a @difusionlibre

¿Cómo reaccionar ante una infidelidad?

c0e8c  hombre infiel 400 188

Nadie está exento de ser víctima de un engaño amoroso. Incluso, nadie está exento de ser victimario. Y, si bien todavía son más los hombres que las mujeres quienes caen en la tentación, ambos son protagonistas de altos índices de infidelidad.

Según un estudio realizado en 2002 y publicado por el Journal of Couple and Relationship Therapy, cerca de un 50% de las mujeres y un 60% de los varones fueron infieles en algún momento de su vida matrimonial. Cinco años antes, esos porcentajes apenas alcanzaban el 14% y el 24% respectivamente.


Mirar más allá

“La infidelidad es una herida narcisista”, asegura la licenciada Débora Bottwin, psicóloga de la Fundación Buenos Aires y de APSI (Asistencia Psicológica en Red).

“En una traición, no sólo hay mentiras en juego, hay una pérdida de confianza, hay un tercero que quedó afuera y se pone, además, a la persona en posición de objeto: yo era de él, él era mío y resulta que ahora esto ya no es tan así, yo no lo pertenezco como única ni él a mí. Eso produce mucho dolor”, agrega.

¿Pero qué lleva a un hombre o una mujer a engañar a su compañero de ruta?

Según Literat, “la insatisfacción de todo tipo: afectiva, sexual, de las conductas, impulsa a las parejas a la infidelidad. Se vuelve un recurso reparatorio cuando la persona se siente disconforme en su vínculo y no encuentra formas eficaces para resolver estas situaciones”.

Además, según la sexóloga, las incompatibilidades sexuales también pueden influir. Cualquiera sea el motivo, lo cierto es que cuando sucede y es descubierto por quien fue víctima del engaño, se genera una herida que a veces es más profunda y otras, más superficial, pero aunque más no sea por orgullo, duele igual.

Más allá del dolor, de la angustia y hasta, tal vez, las ganas espontáneas de vengarse, la infidelidad habla también de que algo está pasando en el interior de la pareja. Por lo tanto, así la decisión sea perdonar y seguir adelante, esta debería ser una luz amarilla a la que no habría que ignorar.

“El engaño produce mucho dolor y esto deriva en una especie de duelo. La manera de continuar adelante en la pareja es justamente transitando por un duelo casi como si hubiera habido una muerte porque, en realidad, hay algo que se murió y se genera también un sentimiento de abandono”, explica Bottwin.

Y agrega: “Todo esto pasa porque uno siente que se rompió un pacto implícito y eso es muy doloroso”.

En tanto, para la especialista de Halitus, además del duelo, debe haber otros ingredientes para que el perdón sea efectivo: “Creo que si existe por parte del que fue infiel un verdadero reconocimiento del ‘delito’, sincero arrepentimiento y una renovación del compromiso con la pareja sobre bases realmente firmes, quien fue víctima de la infidelidad debería poder perdonar”.

Por supuesto, cada pareja es un mundo y así como a algunas una situación así las pulveriza, a otras las fortalece porque, tal como asegura Bottwin, un engaño no siempre es síntoma de desamor. Aunque, para ser sinceros, muchas veces sí lo es: “Hay personas que no pueden terminar de otra forma una relación y buscan una excusa. La infidelidad podría ser esa excusa”, dice la psicóloga de APSI y Fundación Buenos Aires.

Por último, cuando en la decisión de perdonar o no empiezan a pesar otras cuestiones como, por ejemplo, los hijos, hay algunos puntos a tener en cuenta: si hay un verdadero compromiso por parte de la pareja de sincerarse, acudir a ayuda psicológica para fortalecer el vínculo y se puede seguir adelante sin rencor, reparando y perdonando, los chicos no sufrirán.

“Si este compromiso no es posible, no es saludable seguir adelante porque los niños perciben todo y, aunque no escuchen las discusiones, el trato entre los padres va a ser diferente, difícil de disimular y esto no es sano para ellos”, explica Bottwin, quien además aconseja: “a mí me parece que no hay que presentarles a los niños una verdad tan franca. Se les puede decir que hay problemas para no mentirles, pero hay que tener en cuenta que aquí entran en juego los modelos e imágenes parentales”.

¿Ocultar o confesar?

El descubrimiento de la infidelidad engendra intensos sentimientos de traición y desengaño. Enojo y furia son manifestaciones más frecuentes en los hombres. En las mujeres las sensaciones son de abatimiento, dolor, tristeza y deseo de venganza.

Muchas veces, la infidelidad no es descubierta sino que se confiesa. La confesión puede ser motivada por la culpa y la búsqueda de absolución, o por el deseo de exponer lo disfuncional que está ocurriendo en la pareja.

Es necesario comunicarse y aclarar honestamente para reevaluar la posibilidad de continuar juntos de un modo enriquecedor o pensar si es tiempo de tomar caminos diferentes.


Hombre logra salto de 2400 pies de altura sin paracaídas
De los creadores de (FOTO)