Ejercicio: Ideas para no dejarlo


Usualmente las personas inician con mucho impulso programas de entrenamiento que al poco tiempo abandonan. 11 consejos que ayudan a no hacerlo

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Ejercitarse significa mantenerse en forma y asegurarse muchos años de vida sana por delante; además, es una manera de sentirse bien, con energía y buen humor, por la liberación de endorfinas que se produce en el cuerpo cuando se realiza algún deporte. Sin embargo, son muchas las personas a las que les cuesta mantener una actividad física, por lo que deciden dejarla. Por ello, en estas líneas encontrará diez ideas (+1) que pueden ayudarle a no desistir.

Dedicarle un horario y duración específicas

Cuando se hace ejercicio a días y horas diferentes se acaba dejándolo. Por eso es imprescindible establecer un cronograma de las veces que se practicará semanalmente, qué días y en qué momento. De esta manera es más fácil incluirlo en la rutina, convirtiéndose en un hábito.

Comenzar a entrenar solo diez minutos

Programe metas a corto plazo y que sean factibles, eso le dará confianza y autodeterminación. Si de entrada realiza una hora diaria, seguramente abandonará. Empiece con diez minutos y aumente el tiempo de entrenamiento a medida que se sienta cómoda con él, sin exigirse más de la cuenta. Eso sí, recuerde, que es a partir de los 20 minutos cuando se quema grasa; por eso es aconsejable llegar, poco a poco, a media hora o 45 minutos.

Comprometerse con alguien para practicar

Hable con una amiga que esté en su misma situación y prométanse mutuamente que entrenarán juntas. De esta forma será más fácil cumplir con el propósito. Cuando realmente el deporte se haya convertido en un hábito, necesitará realizarlo y lo practicará como sea..

Buscar un motivo importante

Ganar salud, perder peso, tonificar los músculos, tener bonito cuerpo… Cualquiera de las opciones puede ser válida, si es su necesidad. Todo lo demás en lo que pueda pensar le vendrá dado por la constancia. Pero no empiece una rutina de ejercicios un mes antes de las vacaciones, persiguiendo bajar la barriga para que le quede mejor el traje de baño. Esto significa pedirle magia al deporte, lo que la defraudará.

En realidad, el entrenamiento constante opera milagros, pero a mediano plazo. Piense, por ejemplo, que los médicos apuntan el ejercicio como esencial para prevenir desde problemas cardíacos hasta cáncer. También ayuda a controlar el estrés y liberar tensiones. Poco a poco, el cuerpo se tonifica, la postura mejora, los movimientos se hacen más armónicos, se mantiene el peso bajo control, se gana agilidad, se fortalecen los huesos, se modela el cuerpo, entre muchos otros beneficios.

Superar la barrera de los primeros seis meses

Según estudios de la Universidad de Stanford (California, Estados Unidos), la tentación de abandonar cae en picada si se supera el primer semestre de práctica regular y progresiva. Por ello, no se dé permiso para dejarlo antes de ese período. Por ejemplo, pague por adelantado medio año de gimnasio.

Convertir la práctica en diversión

Pero, ¿existe algún tipo de ejercicio que le ponga más difícil tirar la toalla? Sí, aquel que más se adapte a su personalidad, pues hará que sea más divertido practicarlo. Por ejemplo, si es sociable, seguramente le van los deportes en equipo; mientras que si es sosegada, mejor apueste por yoga o pilates.

Premiar el esfuerzo

En estos momentos, la constancia es su principal meta. Por eso, prémiese cada vez que consiga cumplir con el entrenamiento. Por ejemplo, si lo hace toda la semana, regálese un buen masaje, compre una prenda de vestir o cualquier otra cosa que le guste y le dé satisfacción.

Escoger el lugar adecuado

Realizar ejercicio al aire libre, en un gimnasio o en casa es cuestión de gustos o, muchas veces, de necesidad. Al elegir cualquier opción, tenga en cuenta los siguientes factores.

El gimnasio, mientras más cerca mejor

No debe estar lejos de su casa o del trabajo porque, de lo contrario, le dará pereza desplazarse hacia otro sitio que no esté dentro de su recorrido habitual. Sus instalaciones y equipos le deben generar confianza, así como las personas que guían el entrenamiento.

En casa, sin estorbos

Si decide hacerlo en el hogar, debe escoger un momento y una habitación que no den ocasión a que le interrumpan. Además, el espacio debe contar con las dimensiones necesarias para que pueda tener cerca el material que le hará falta (colchoneta, pesas, pelotas…), de manera de no perder el ritmo de trabajo yendo a buscarlo. Mejor si el lugar es ventilado y puede poner música.

Al aire libre, en espacio plano

En el exterior, hay que buscar un lugar agradable, con poca gente y en un terreno que no sea muy desigual. Además, es conveniente adaptar el entrenamiento a las condiciones ambientales, adecuándolo a la temperatura, luz, si llueve o no…

Fuente: estampas

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